viernes 12 de enero de 2007

Por la tangente y por la opción fácil

Aunque parece que por ahora es solamente una suerte de tanteo o un "globo sonda" en prensa, comienzan a aflorar propuestas más serias para lo que ya se venía hablando hace tiempo; penalizar a los propietarios de segundas residencias por tenerlas cerradas, en lo que se consideraría un (ironic mode on) comportamiento inadmisible, según el cual un propietario se atreve a hacer lo que quiera con su propiedad (ironic mode off). La noticia nos viene del Gobierno Vasco.

La verdad es que es algo muy propio de gobiernos llamadamente socialistas, muy amigos de intervenir en la esfera privada, en el flujo de las economías más liberalistas, con objeto de aprovecharse de estos ámbitos para reforzar sus "soluciones."

Al menos, plantean el margen de la razonabilidad:

"Hablamos de una vivienda que no tiene ningún tipo de uso durante los 365 días del año, por lo que dejamos fuera a las viviendas de segunda residencia de veraneo y entendemos que haya casos que, por motivos laborales o de atención a familiares justificados, esa vivienda esté desocupada"


Lo gracioso es que inicialmente se vaya a gravar a los propietarios de viviendas desocupadas con un cánon de 9 euros diarios, que aparentemente irían destinados a políticas de vivienda. La verdad es que suena muy opaco, y de todos es ya conocida la insaciable hambre de dinero de los ayuntamientos. A mi me parece un intento de capitalizar la capacidad económica de otros mientras que se intenta salir al paso del problema de vivienda de una forma tan fácil como ineficaz y amilanada. Pero claro, esto es mucho más fácil que atreverse a intentar regular el sector de la construcción, a acabar con el ladrillazo municipal, cosas que ningún gobierno ha intentado hacer.